Qué hacemos en tu casa
Un punto de recarga en una vivienda es una instalación eléctrica nueva: una línea dedicada que sale de tu cuadro, con su propio magnetotérmico y diferencial, y que termina en el cargador. No se cuelga de un enchufe que ya tengas.
- Estudio gratuito. Vemos dónde aparcas, dónde está tu cuadro, por dónde puede ir la línea y qué potencia tienes contratada.
- Línea y protecciones. Tendemos el cable por tubo, por paredes y techo o enterrado si hace falta, y montamos las protecciones.
- Montaje del cargador. En pared o en poste si no hay pared donde aparcas, y lo ponemos en marcha con tu coche.
- Legalización. Emitimos el certificado de la instalación y lo registramos. Es el papel que te pide Hacienda para la deducción.
¿Monofásico o trifásico?
La mayoría de las casas tienen suministro monofásico: el máximo es un cargador de 7,4 kW, que carga un coche de noche sin problema. Si tu casa tiene trifásico y tu coche lo admite, puedes ir a un cargador de 22 kW.
¿No sabes cuál tienes? Lo dice tu factura de la luz (la tensión: 230 V monofásico, 400 V trifásico) o el interruptor general de tu cuadro. Si dudas, en el presupuesto puedes marcar «no lo sé» y lo confirmamos al verlo.
¿Hay que subir la potencia contratada?
La mayoría de veces no. Los cargadores que montamos pueden ajustar la carga a la potencia que tengas libre en cada momento, para que no salte el general cuando pones el horno y el coche a la vez. Aun así, lo revisamos antes de instalar con tu factura y tu cuadro.
Qué cargador te recomendamos para casa
En vivienda solemos recomendar V2C Trydan: completo, con app y control de potencia, y con versión trifásica de 22 kW. También montamos Woltio y Policharger, y si ya tienes cargador, te lo instalamos. Compara los cargadores.

